Educación vial y medio ambiente

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El 5 de junio es el día mundial del medio ambiente, una cita que queremos aprovechar para destacar la importancia que tiene la educación vial en su cuidado. Y es que fomentar una movilidad sostenible puede contribuir tanto a reducir accidentes como emisiones de dióxido de carbono, a combatir atascos y problemas de salud, a mejorar la convivencia y la ocupación del espacio. ¿Cómo? Lo analizamos a continuación.

El Libro Verde del Medio Ambiente Urbano, publicado por el ministerio de Medio Ambiente en 2007, destacaba la necesidad de vincular la educación vial a la movilidad sostenible, debido al enorme impacto, tanto ecológico como social, que produce el tráfico en la actualidad.

Entre los impactos ecológicos, citaban la ocupación del espacio, las barreras en los ecosistemas que producen las infraestructuras del transporte, el consumo de energía del sector (en España el transporte supone el 40% del consumo energético total) y, por supuesto, las emisiones de dióxido de carbono. Se calcula que solo la circulación de vehículos es responsable de un tercio del total de las emisiones en nuestro país, y esto sin contar las emisiones que se producen por su fabricación y destrucción, ni las que genera la construcción y mantenimiento de sus infraestructuras.

En cuanto a los impactos sociales, mencionaban los atascos, los accidentes, la pérdida de autonomía (sobre todo de niños y personas mayores), la disminución de las oportunidades de socialización en el espacio público (que afecta a la convivencia), el coste económico (con gasto de recursos privados y públicos) y los problemas de salud que causa el tráfico tanto directamente (por el ruido o la contaminación del aire) como indirectamente (induciendo a una forma de vida sedentaria que propicia la obesidad).

¿Y qué podemos hacer nosotros? Bueno, pues mucho más de lo que imaginamos. Según este mismo Libro Verde, un 83% de la contaminación en las ciudades está causada por los automóviles. Es decir, que si cambiamos nuestros hábitos y vamos andando al colegio, por ejemplo, o fomentamos el uso de la bicicleta, estaremos contribuyendo a disminuir este impacto medioambiental y social.

Para introducir este tema en tu centro educativo, una buena manera puede ser comenzar midiendo vuestra huella ecológica. En esta página encontrarás unos pasos sencillos para hacerlo: primero respondes unas preguntas sobre tu estilo de vida y a continuación recibes un análisis del impacto ambiental que produces, donde se destacan qué puntos puedes modificar y de qué forma. Verás que la apuesta por caminar o ir en bici es siempre una de las constantes.

Los proyectos para promover la movilidad sostenible en las escuelas también suelen articularse en torno a estos dos ejes: los caminos escolares y el fomento de la bicicleta. Si pinchas en los enlaces anteriores encontrarás propuestas para trabajar en esos campos dentro de tu centro educativo, aunque otra opción es sumarte a alguna iniciativa que ya esté en marcha en vuestra localidad.

La cantidad de propuestas es inabarcable y sus modalidades también, podemos encontrar desde una asociación que da formación ciclista en las escuelas de Vizcaya hasta una empresa valenciana que enseña a montar en bici a pequeños y a mayores que no tuvieron la oportunidad de aprender antes. Y por supuesto, multitud de programas municipales, en muchas ocasiones apoyados en la policía local, en otras en federaciones de ciclismo o instituciones como Fundación MAPFRE.

Cuéntanos qué proyectos existen en tu escuela o en tu localidad para promover la movilidad sostenible. La mayoría de estas ideas pueden aplicarse y adaptarse a otros contextos y lugares, así que al compartir tus experiencias puedes inspirar a otros. Así que anímate a colaborar dejando tus comentarios en el espacio a continuación y en nuestras páginas de Facebook o Twitter: entre todos podemos mejorar la educación vial y a la vez cuidar el medio ambiente.

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